... ... a letter for the stars: Esenciales para...Poomse

19 junio 2007

Esenciales para...Poomse


Hace ya un tiempo os descubrimos una nueva banda surgida en Palma llamada Poomse. Quizá lo que más nos llamo la atención fué su tremenda riqueza musical, claramente reflejada en la consistencia y complejidad de sus composiciones, y por ello nos preguntamos...¿que inspira a Poomse a lograr sus enigmaticos sonidos?
La respuesta a esta cuestion la tenemos en la emoción y pasión con que nos describe algunos de los álbumes y artistas que más le han marcado y que ha querido compartir con todos nosotros, destapandonos nuevos grupos o redescubriendonos otros no tan explorados pero, sobre todo, demostrandonos que estamos ante un proyecto de gran altura al que tan solo le resta el pistoletazo de su primer largo.
Por el momento disfrutaremos de su EP "The Phantom Hand Theory" y de los geniales discos que nos presenta...

4-track demos... PJ Harvey

14 canciones desnudas llenas de gemidos, guitarras punzantes y letras sobre venganza. Todo envuelto en un sonido y un artwork claustrofóbicos. Las maquetas de lo que sería 'Rid of me'. Nunca había escuchado nada igual. Tenía 17 años y este disco me dejó KO.

Canción favorita: Reeling



Don’t ask, don’t tell... Come

Mi disco favorito de mi grupo favorito. Cambios de ritmo espectaculares (el tramo final de ‘String’ me sigue poniendola piel de gallina); guitarras entrelazadas en crescendos sin coartada ruidista (‘Finish line’ o ‘German song’); el blues en la voz de Thalia Zedek (airada en ‘In/out’, derrotada en ‘Arrive’); y lo más importante, diez canciones como diez soles negros (‘Wrong side’, ‘String’, ‘Let’s get lost’). Lo dicho: mi disco favorito.

Canción favorita: Let’s get lost



Electr-o-pura... Yo la tengo

Yo la tengo son los Woody Allen del indie rock: sé que apuesto sobre seguro, y prefiero escuchar cualquiera de sus discos menos afortunados a perder el tiempo con el efectista flavour of the month de turno. Aunque a veces se repitan, nunca defraudan. Ah! La música: simplemente excepcional. Este disco contiene alguna de sus mejores canciones (`Tom Courtenay’, una de las canciones que más he disfrutado en un concierto; ‘Blue line swinger’; ‘Decora’). Y cada vez que llega el minuto 2’45’’ de ‘Pablo and Andrea’ suceden cosas increíbles.

Canción favorita: Tom Courtenay


Sweet luck of amaryllis... Retsin

Cualquier disco en el que aparezca Tara Jane O’Neil me suele parecer una maravilla, desde Rodan a sus discos en solitario, pasando por este notable disco de folk pop tristón. Preciosos y extraños arreglos de guitarra adornan todas las canciones de este proyecto compartido con Cynthia Nelson. Otros ingredientes: cambios de ritmo marca de la casa y esas tan voces delicadas y emocionantes

Canción favorita: Swallow



Throwing Muses... Throwing Muses

De Kristin Hersh podría decir lo mismo que de Tara Jane O’Neil. Éste es el primer disco de Throwing Muses, con la formación original al completo. Cuando lo escuché por primera vez pensé que las canciones eran extrañísimas, que parecían compuestas por los habitantes de un manicomio en una isla desierta. Todo contribuye a esa sensación: la batería desbocada, los arpegios de las guitarras, las letras y, sobretodo, la voz desquiciada de una Kristin Hersh al borde de sí misma.

Canción favorita: Vicky’s box


Worst Case Scenario... dEUS

Este disco empieza con el riff de violín de ‘Suds & soda’, un hit inapelable. A partir de ahí, dEUS tocan, a su manera, todos los palos –a veces se parecen a Tom Waits y otras a Pixies. El contrabajo y el recitado de ‘w.c.s.’ son una delicia. Más tarde, entre algunos temas del montón, llegarán la ingràvida ‘Jigsaw you’, ‘Via’, ‘Let’s get lost’ o la desolada ‘Right as rain’, hasta llegar al otro gran tema del disco, ‘Hotellounge (be the death of me)’. No es su mejor disco (en conjunto, ‘The ideal crash’ es mucho mejor), pero vale la pena aunque sólo sea por escuchar aTom Barman preguntándonos: ‘are you listening? you fool! You magnificent liar!’

Canción favorita: Jigsaw you


In the afternoon... L’altra

Ideal para una tarde soleada de invierno, ‘In the afternoon’ es un perfecto tratado de melancolía que recomiendo escuchar si no se está excesivamente triste. Casi todas las canciones se apoyan en el piano de Lindsay Anderson, las guitarras cristalinas de Joseph Costa y los duetos vocales de ambos. El trío de canciones inicial (‘Soft connection’, ‘Certainty’ y ‘Black arrow’) deja claro el tono de un disco (infravalorado) que transcurre sin sobresaltos: medios tiempos de tristeza bonita envueltos en instrumentación acústica y algún amago de electrónica suave.

Canción favorita: Ways out


Amnesiac... Radiohead

Podría haber elegido ‘Kid A’, pero me he decantado por su disco gemelo por una sola razón: ‘Knives out’, una maravilla desarmante. Sin embargo, el resto del disco no le va a la zaga: experimentos como ‘Like spinning plates conviven con grandes canciones como ‘You and whose army?’, ‘I might be wrong’, la cadencia extraña de ‘Pyramid song’ o el fantasma de Chet Baker en ‘Life in a glass house’.

Canción favorita: Knives out



Experimental jet set, trash and no star... Sonic Youth

Sonic Youth son dios y yo empecé a creer a partir de este milagro menor. Recuerdo que me lo compré sin haber escuchado nunca al grupo (seguramente porque vi su nombre en alguna entrevista de Nirvana o de R.E.M). Este disco empieza con la única (?) canción acústica que les recuerdo (‘Winner’s blues’) y contiene ‘Bull in the Heather’, un hitazo marciano donde los haya. Kim Gordon canta las canciones más extrañas (sí, ya sé que eso suena redundante al hablar de SY), como ‘Bone’ o ‘Quest for the cup’; mientras que los temas de Thurston More son más directos (por ejemplo, la nirvanera ‘Screaming skull’). Un disco valiente e inagotable, como toda su discografía.

Canción favorita: Sweet shine


Gentlemen... Afghan Whigs

EL DISCO sobre las relaciones de pareja (preciosa portada). Un cantante de soul como la copa de un pino (Greg Dulli, cuyas letras en este disco son tan negras como su voz) desgañitándose en canciones explosivas (‘Fountain and Fairfax’, ‘Gentlemen’ o ‘Now you know) o en baladas guiadas por la slide guitar de Rick McCollum (‘When we two parted’). En ‘My curse’, encontramos el contrapunto femenino en la voz de Marcy Mays (muy recomendable su grupo Scrawl). Más tarde, en ‘1965’, virarían hacia un sonido más ‘extrovertido’, con apuntes de hammond y coros femeninos en muchas de sus canciones, aunque sin bajar un ápice el nivel de su música. Sin embargo, en mi opinión, ‘Gentlemen’ sigue siendo su techo.

Canción favorita: My curse.


London calling... The Clash

He redescubierto este disco hace poco tiempo y no me lo puedo quitar de la cabeza. 19 canciones y todas buenísimas, de la primera (el himno ‘London calling’) a la última (la bailable ‘Train in vain’). Entre tanto, van cayendo ‘Jimmy jazz’, ‘Hateful’, ‘Spanish bombs’, ‘Lost in the supermarket’ y todas las demás. Me encantan esas guitarras que parecen improvisadas durante la grabación; los duetos despeinados entre Mick Jones y Joe Strummer; y, sobretodo, ‘Guns of Brixton’.

Canción favorita: Guns of Brixton


Violent Femmes... Violent Femmes

Desde las iniciales ‘Blister in the sun’ y ‘Kiss off’, pasando por el comienzo a capella de ‘Add it up’, ‘To the kill’ (con su espléndido solo de guitarra acústica), ‘Promise’ o ‘Prove my love’, hasta la delicada ‘Good feeling’ (con violín incluido), éste se va convirtiendo, poco a poco, en un disco adictivo. Es increíble que un disco totalmente acústico desprenda tal electricidad postadolescente (un festival de hormonas descontroladas tras la primera decepción amorosa).

Canción favorita: Promise


Surfer Rosa... Pixies

Aunque lo haya escuchado cientos de veces, aún me entran ganas de saltar cuando llega ‘Oh My Golly!’. Ritmos atropelllados, guitarras hirientes, alaridos salvajes y cándidos coros se dan cita ya en este primer disco de Pixies. El sonido crudo (obra de Steve Albini) refuerza aún más si cabe composiciones tan primarias como ‘Vamos’ o ‘Something against you’.

Canción favorita: Bone Machine


Slanted and Enchanted... Pavement

Otro primer disco. Sonido amateur, distorsión crujiente (‘Summer babe’) y un cantante que parece que se acaba de levantar de la siesta. Las tiernas ‘Zurich is stained’ o ‘Here’ y ‘No life singed her’ sobresalen porencima del resto. Es un disco irregular (reconozco que aquí me puede la nostalgia), pero yo lo disfruto como una obra maestra. Para gente más exigente: ‘Crooked rain, crooked rain’, su segundo disco.

Canción favorita: Zurich is stained


I see a darkness... Bonnie Prince Billy

Después de la colección de lamentos que fue Palace, Will Oldham se inventa un nuevo pseudónimo y publica este disco, cuyas primeras seis canciones valen su peso en oro. Más maduro y profundo que nunca, la sombra de este disco se vuelve más alargada con cada escucha. Incluso parece que Will Oldham hiciera un esfuerzo consciente por cantar mejor que nunca.
Imprescindible.

Canción favorita: I see a darkness